Diversidad en la logística: inclusión, talento y competitividad
Por Silvina Alonso
La logística atraviesa una transformación que también alcanza a la gestión del talento. Experiencias de Grupo Logístico Andreani, Celsur e Inclúyeme.com muestran avances y desafíos en inclusión laboral diversidad generacional, discapacidad, participación de mujeres y desarrollo de cadenas de valor más inclusivas.

Durante décadas, la logística estuvo asociada a entornos marcadamente masculinizados, dominados por el trabajo operativo intensivo, el transporte de larga distancia y estructuras homogéneas. Sin embargo, la irrupción del e-commerce, la digitalización de los procesos, la introducción de la IA y las nuevas demandas del mercado redefinieron la actividad, convirtiendo la atracción y retención de talentos en un desafío estratégico.
En este escenario de transformación y desarrollo territorial, el sector destaca por su potencial para generar oportunidades a perfiles diversos en distintas etapas de la cadena de valor y para actuar como catalizador de inclusión para personas con mayores dificultades de inserción laboral.
Más equidad, menos estereotipos
Uno de los avances más visibles en los últimos años es la progresiva incorporación de mujeres en posiciones técnicas y operativas. Celsur es uno de esos ejemplos: sumó ocho conductoras egresadas de la academia de Scania para el servicio de distribución urbana solicitado por un cliente.

Natalia Romero, Celsur
«Tienen un perfil muy profesionalizado y una actitud muy proactiva. Están muy orientadas a la calidad del servicio, cuidan mucho el detalle… Chequean que realmente el servicio sea brindado con excelencia», remarca Natalia Romero, directora de Recursos Humanos. Aunque no son empleadas directas, participan de varias actividades en la planta. “Tienen la camiseta de Celsur muy bien puesta. Creo que ha sido una idea muy buena y que perfectamente se puede replicar en más transporte”.
La presencia de mujeres también crece en la ingeniería logística de la empresa, abarcando perfiles operativos y administrativos, como posiciones de jefatura y gerenciales, según resalta Romero.
Desde Grupo Andreani también resaltan el aporte de las miradas, experiencias y trayectorias diversas para enriquecer la cultura organizacional y generar valor. “Son una condición necesaria para construir una organización más innovadora, resiliente y preparada para el futuro”, subraya Verónica Zampa, gerenta de Sustentabilidad y Comunicaciones. El 26% de la dotación de la compañía son mujeres, incluidas muchas transportistas, según el último Reporte de Sustentabilidad.
Verónica Zampa
“Nuestro desafío es seguir ampliando las oportunidades de acceso, desarrollo y crecimiento para distintos grupos, asegurando que todas las personas puedan desplegar su potencial y participar plenamente de la organización y de nuestra cadena de valor. Esto incluye promover una mayor participación de mujeres en la actividad, impulsar la inclusión de personas con discapacidad, generar oportunidades para personas en situación de vulnerabilidad y fortalecer entornos laborales diversos e inclusivos”, agrega.

Ambas referentes coinciden en que la agenda DEI evolucionó significativamente y que el foco ya no está puesto principalmente en superar estereotipos, prejuicios y evitar situaciones de discriminación en pos de igualdad de oportunidades. “La conversación incorpora cuestiones relativas a representación, desarrollo profesional, liderazgo, accesibilidad, inclusión laboral o diversidad generacional”, destaca Zampa. “En todas las generaciones ya hace eco el mensaje de mayor inclusión», sintetiza Romero.

Igualdad de oportunidades para personas con discapacidad
La alta demanda de talentos también puede facilitar el acceso a oportunidades de empleo para personas con discapacidad. Esta fue la consideración que llevó a la organización Incluyeme.com a desarrollar, en alianza con Ocasa, el Laboratorio de Inclusión en Logística y Distribución.
El programa combina formación técnica en logística y distribución con el desarrollo de habilidades blandas, para que las personas no solo adquieran conocimientos específicos del sector, sino también herramientas que fortalezcan su empleabilidad. Además, incluye espacios de acercamiento con la empresa, como entrevistas y actividades prácticas que facilitan la transición hacia el mercado laboral.

Santiago Libertella, Inclúyeme
Santiago Libertella, director regional de Incluyeme.com, remarca los resultados exitosos de la primera edición: se recibieron 108 postulaciones, 51 personas avanzaron al proceso de selección y 16 participantes concluyeron exitosamente el programa. “Lo más valioso fue el impacto en quienes participaron: el 100 % afirmó haber adquirido nuevos conocimientos, desarrollando habilidades y obtenido herramientas para fortalecer su desarrollo profesional. Asimismo, el programa recibió una calificación promedio de 4.8 sobre 5, reflejando una experiencia altamente satisfactoria para las personas participantes”.
Bajo una dinámica similar, Incluyeme.com desarrolla academias y bootcamps con el objetivo de formar talento en competencias específicas que respondan a las necesidades de las empresas y, al mismo tiempo, generar un semillero de candidatos preparados para incorporarse al mercado laboral. Libertella remarca que, además, brindan capacitaciones para colaboradores, concientización para líderes y directivos y asesoría en procesos de inclusión y desarrollan un portal de empleo, donde las compañías pueden publicar vacantes y conectar con personas con discapacidad que tienen los perfiles buscados.
A partir de estas iniciativas, cuatro personas fueron referidas a oportunidades laborales en distintas empresas y una de ellas fue contratada para una pasantía en 2025. Por su parte, Andreani informó en su último Reporte la participación de 18 colaboradores en su Programa de personas con discapacidad, mientras que en Celsur se evalúa la creación de un programa similar.
“Las personas con discapacidad aportan exactamente lo que cualquier empresa busca: talento, compromiso, capacidades y diferentes perspectivas para resolver problemas. La discapacidad no define el desempeño de una persona; lo hacen sus conocimientos, habilidades y experiencia. Nuestra experiencia demuestra que, cuando las personas reciben la formación adecuada y cuentan con procesos de selección accesibles e inclusivos, pueden desempeñarse exitosamente en el sector logístico y generar valor para las organizaciones. La inclusión no solo beneficia a quienes consiguen un empleo, también fortalece la innovación, la diversidad y la cultura organizacional de las empresas”, subraya Libertella.
Más allá de la contratación directa

Otra experiencia de inclusión en el sector logístico es el proyecto desarrollado por Andreani con la Fundación Multipolar, una organización que acompaña profesionalmente a personas en situación de calle y extrema vulnerabilidad para que puedan mejorar sus condiciones de vida y acceder a oportunidades laborales sostenibles.
La gerenta de Sostenibilidad y Comunicaciones detalló que, a partir de una necesidad operativa vinculada a la reparación de pallets, identificaron la oportunidad de aliarse con Multipolar para contribuir “a fortalecer las capacidades productivas de la organización y generar trabajo genuino”. Varias áreas de la compañía participaron del proyecto colaborativo para acompañar el desarrollo de capacidades productivas y generar las condiciones necesarias para una operación segura y sostenible.
“Este tipo de iniciativas muestra que la inclusión no se limita a la contratación directa. También puede impulsarse a través del desarrollo de proveedores, la generación de capacidades productivas y la construcción de una cadena de valor más inclusiva. En ese sentido, la logística puede convertirse en una herramienta concreta para conectar necesidades operativas con oportunidades de formación, empleo y autonomía económica”, subraya Zampa.
La potencialidad de la diversidad generacional
La diversidad generacional también permite sumar valor al ecosistema logístico. En efecto, el sector se consolida como una de las principales puertas de entrada al mercado de trabajo para las nuevas generaciones —a través de alianzas con universidades y programas para incorporar pasantes, jóvenes profesionales y graduados que buscan sus primeras experiencias—, pero también reconoce y potencia la contribución del talento senior.
“Somos una compañía con un montón de colaboradores que ya pasan los 55 años, incluso tenemos muchos compañeros de trabajo que se han jubilado y continuaron trabajando en la compañía. Recientemente recibimos una mención especial del ranking del Great Place to Work como empresa Generación Silver”, remarca al respecto la directora de RR.HH. de Celsur.
Diversidad, inclusión y competitividad

Foto: Grupo Logístico Andreani
En un mercado dinámico que exige flexibilidad e innovación constante, la integración de perfiles diversos resulta clave para el negocio.
“El sector logístico tiene una gran oportunidad para impulsar la inclusión porque constantemente requiere talento para diferentes tipos de funciones y perfiles. Cuando las empresas invierten en programas de formación, eliminan barreras en sus procesos de selección y generan entornos de trabajo inclusivos, no sólo amplían sus posibilidades de contratación, sino que también fortalecen su competitividad”, sintetiza el director regional de Incluyeme.com
En efecto, la diversidad e inclusión ganan cada vez más espacio en las conversaciones de las empresas logísticas. Su abordaje no responde únicamente a requisitos específicos para participar de licitaciones o contrataciones, en homologaciones o auditorías, sino como dimensiones importantes para la sostenibilidad y el posicionamiento de las compañías.
“En nuestra experiencia, si bien el grado de exigencia varía según el sector y el cliente, existe una tendencia creciente a solicitar información sobre políticas, indicadores, programas y prácticas relacionadas con estos temas. Esto es particularmente visible en compañías que cuentan con compromisos propios en materia ESG y buscan avanzar junto a sus cadenas de valor. Por eso consideramos importante contar con políticas formales, mecanismos de gestión, indicadores de seguimiento y procesos de rendición de cuentas que permitan mostrar avances de manera transparente y consistente”, destaca la gerenta de Sostenibilidad y Comunicaciones de Grupo Logístico Andreani.
Del mismo modo, en Celsur destacan el valor competitivo de contar con políticas y compromisos relacionados con condiciones laborales y desarrollo de las personas, como una certificación de buen empleador, código de ética, línea de ética o línea de bienestar para cuidar al colaborador con asesoramiento jurídico y contable o el punto de vista de salud familiar, entre otros ejes. “Lo utilizamos como carta de presentación ante nuevos clientes y de alguna forma consideramos que nos posiciona un paso adelante”, resalta la directora de RR.HH.
Ambas referentes coinciden en que, más allá de las exigencias formales, existe un interés creciente por la gestión de estas temáticas en foros, redes corporativas, en las cámaras del sector y en el contacto cotidiano con otros actores del ecosistema.

“Afortunadamente, me parece que es un sector muy ágil y de mucha interacción con distintos rubros. Es un libro abierto para aprender buenas prácticas. Es una tierra fértil para llevar adelante distintas acciones”, afirma Romero. En ese contexto, Zampa considera que iniciativas de desarrollo de proveedores con impacto social muestran que diversidad, inclusión y competitividad pueden formar parte de una misma conversación, generando valor económico y social al mismo tiempo.
