ImpactaBien: la nueva unidad de negocio de Grupo Limpiolux para medir la huella social organizacional

Por Leonardo Hernández

Grupo Limpiolux lanzó ImpactaBien, una nueva unidad de negocio orientada a medir la huella social organizacional y convertir esa información en una herramienta de gestión para las empresas. La propuesta pone el foco en una pregunta que atraviesa a muchas organizaciones, aunque no siempre se formule de manera explícita: qué impacto generan sus decisiones en las personas y cómo ese impacto puede medirse para gestionar con más evidencia.

La iniciativa fue presentada como un sistema que busca relevar, ordenar y analizar información sobre bienestar integral, cultura y condiciones que afectan la experiencia cotidiana de trabajo. La apuesta es traducir dimensiones que suelen quedar en el terreno de la percepción —como el clima, el bienestar o el desarrollo— en datos que sirvan para priorizar acciones y orientar recursos. Desde Grupo Limpiolux, su CEO, Cecilia Peluso señaló que medir esa huella también permite darle mayor claridad al impacto que las organizaciones ya generan en las personas y gestionarlo de manera más consciente.

Detrás de esa propuesta aparece también una preocupación concreta de negocio: el costo de no medir. Silvana Messina, Chief People Officer de Grupo Limpiolux, planteó que la falta de compromiso tiene efectos que muchas veces permanecen invisibles en la gestión cotidiana, pero impactan en variables como productividad, rotación y ausentismo.

“Lo que hoy presenta ImpactaBien es un sistema de soluciones para medir, analizar y gestionar de una mejor manera las decisiones vinculadas al bienestar de las personas que trabajan en nuestras empresas. ¿Para qué? Para tomar decisiones precisas e inteligentes que generen de manera positiva el bienestar de las personas”, señaló Cecilia Galindo, gerenta de ImpactaBien, durante la presentación.

Uno de los ejes del lanzamiento fue que las organizaciones no solo operan, producen o prestan servicios: también dejan huella. Esa huella se juega en la forma en que las personas viven su trabajo, en cómo son acompañadas en momentos complejos, en las oportunidades que encuentran para desarrollarse y en el modo en que las decisiones organizacionales impactan en su vida diaria. Desde esa mirada, la propuesta de ImpactaBien busca hacer visible algo que muchas veces permanece difuso.

Lo que se mide con propósito transforma

Galindo explicó que la herramienta central es el IBI, Índice de Bienestar Integral, que releva distintas dimensiones de la vida de las personas, entre ellas aspectos educativos y de desarrollo, socioeconómicos, sociofamiliares, laborales y de salud física y emocional. A partir de esa información, la empresa accede a un tablero que permite identificar tendencias, brechas y prioridades.

“Los datos por sí solos no sirven. Hay que conversar con ellos, convertirlos, priorizarlos”, afirmó. Y resumió el diferencial de la propuesta en una frase que atravesó toda la presentación: “No es que las van a escuchar más, las van a escuchar mejor”.

Durante el evento, Galindo compartió ejemplos de cómo una medición más integral puede modificar decisiones concretas. Mencionó el caso de una organización que, al analizar los resultados, detectó que detrás de problemas de capacitación o bajo aprovechamiento de herramientas disponibles había brechas menos visibles, como dificultades de acceso o de alfabetización digital. En esos casos, la medición permitió dejar de suponer y empezar a intervenir con más precisión. “Cuando una herramienta le muestra que sus recursos puestos por acá van a impactar de una mejor manera en las personas, y si impactan de una mejor manera en las personas, también van a impactar mejor en la empresa”, sostuvo.

La lógica que plantea ImpactaBien no es la de una foto aislada sino la de un proceso. La medición busca ofrecer una base para mirar evolución, revisar decisiones y ajustar prioridades en el tiempo. Consultada por Diversa Noticias, Galindo explicó que la implementación puede realizarse en un plazo breve, que depende del tamaño de la organización, del volumen de personas alcanzadas y de las condiciones internas para desplegar la encuesta.

Más que promover una nueva métrica aislada, el lanzamiento de ImpactaBien puso sobre la mesa una discusión más amplia para el mundo corporativo: cómo dejar de tomar decisiones sobre bienestar, cultura o desarrollo con información parcial e incompleta. En ese marco, la propuesta busca correr la conversación de la intuición a la evidencia, y del diagnóstico general a una gestión más precisa del impacto que las organizaciones dejan en su gente.