8 de cada 10 personas en Argentina consideran que el edadismo es un problema serio

Un estudio global realizado en 45 países muestra que la población argentina tiene una percepción más crítica que el promedio mundial sobre el cuidado de las personas mayores, las personas con discapacidad y las juventudes. Especialistas advierten sobre la necesidad de construir una cultura del cuidado basada en la inclusión y la corresponsabilidad.

La percepción sobre el cuidado y la inclusión de los grupos más vulnerables en Argentina es significativamente más negativa que el promedio mundial. Así lo revela la última edición de la encuesta Worldviews Survey, elaborada por WIN y Voices! en el marco del Dia Mundial de la población, que consultó a 45.000 personas en 45 países.

El análisis conjunto de la percepción de cuidado sobre adultos mayores, personas con discapacidad y jóvenes revela un panorama preocupante: el 44% de la población mundial cree que la sociedad no cuida adecuadamente a ninguno de estos grupos vulnerables, y solo el 21% considera que cuida a los tres.

En Argentina, esta opinión se amplifica: el 54% cree que la sociedad no cuida a ninguno de los tres grupos (10 puntos por encima de la media global), y apenas el 11% afirma que cuida adecuadamente a los tres. La idea de que la sociedad no cuida a estos segmentos de la población es particularmente pronunciada entre mayores de 50 años, donde alcanza al 66%, y crece algo entre mujeres (59% vs. 49% hombres), residentes del Gran Buenos Aires (61%) y personas de nivel socioeconómico bajo (58% vs. 51% en nivel alto).

En paralelo, el estudio muestra que el edadismo continúa siendo una problemática extendida: ocho de cada diez personas consideran que la discriminación por edad es un problema serio en el país, una proporción superior al promedio mundial (66%). La preocupación aumenta entre las personas mayores de 50 años y quienes viven en el Gran Buenos Aires.

Las personas con discapacidad también aparecen entre los grupos sobre los que existe una fuerte percepción de desprotección: el 65% de las personas consultadas cree que no reciben suficiente cuidado, mientras que el 60% opina lo mismo respecto de las juventudes. En ambos casos, los porcentajes superan la media global.

Para Constanza Cilley, directora ejecutiva de Voices!, el principal hallazgo es que «la preocupación no se limita a un grupo en particular». Según señala, “Los argentinos perciben déficits de cuidado hacia los adultos mayores, las personas con discapacidad y los jóvenes, pero la situación de los mayores aparece como especialmente crítica. En un contexto de envejecimiento poblacional, el dato de que ocho de cada diez personas consideren que la discriminación por edad es un problema serio plantea la necesidad de repensar cómo construimos una sociedad capaz de integrar y valorar a todas las generaciones«.

En la misma línea, la socióloga Mercedes Jones plantea que los resultados representan una oportunidad para repensar la cultura del cuidado desde una lógica de reciprocidad: “Las nuevas demografías nos invitan a dejar atrás una visión lineal, donde unas personas cuidan y otras reciben cuidados, para comprender el cuidado como un proceso dinámico y recíproco. A lo largo de la vida, todas las personas cuidamos y somos cuidadas en distintos momentos y de diferentes maneras. La longevidad no solo habilita a recibir cuidados; también amplía las oportunidades para cuidar, acompañar, enseñar, aprender y seguir contribuyendo al bienestar de los demás. Transformar esa percepción crítica en una acción positiva implica construir un verdadero ecosistema de cuidado integral basado en la reciprocidad, la colaboración intergeneracional y la corresponsabilidad. Significa reconocer que las personas mayores no son únicamente receptoras de cuidados: también generan valor social al sostener vínculos, transmitir experiencia y participar activamente en sus familias, organizaciones y comunidades”, sostuvo.