Jugar a ciegas para liderar mejor: lo que las empresas pueden aprender de Los Murciélagos en el año del Mundial
La selección argentina de fútbol para ciegos, multicampeona mundial, inspira una experiencia de capacitación corporativa que pone en el centro la confianza, la diversidad y el liderazgo. Una propuesta que usa el Mundial 2026 como punto de partida para hablar de cultura organizacional.
En un año en que el Mundial 2026 concentrará la atención emocional de millones de personas en todo el mundo, una propuesta propone hacer algo diferente con esa energía colectiva: convertirla en aprendizaje real dentro de las organizaciones.
Los Murciélagos compiten en condiciones que la mayoría de las personas considera imposibles. Los jugadores de campo llevan los ojos vendados, se desplazan por el sonido de un cascabel dentro de la pelota y se orientan, exclusivamente, por la voz de sus compañeros y la guía de su director técnico.

El equipo acumula múltiples campeonatos mundiales y es considerado una de las selecciones históricas del deporte paralímpico argentino. Silvio Velo, su capitán histórico, es un atleta de élite que compitió y ganó en los escenarios más exigentes. Martín Demonte, su director técnico, construyó durante años una metodología de trabajo singular, basada en la comunicación extrema, la escucha activa y la capacidad de rendir bajo presión con recursos no convencionales.
La propuesta “Se gana desde el vestuario” usa el contexto del Mundial 2026 como punto de entrada emocional, pero el contenido que despliega va mucho más allá del fútbol. Aborda seguridad psicológica como base del rendimiento colectivo; neurociencia de la motivación y el compromiso en equipos; cerebro social, confianza y toma de decisiones grupales; gestión emocional en contextos de alta presión; y cómo construir «vestuarios sanos» dentro de la cultura organizacional. Todo a partir de un caso real, con protagonistas reales.
La iniciativa está pensada en tres módulos. Primero, el relato: Silvio Velo y Martín Demonte comparten sus aprendizajes desde adentro del vestuario. Después, la experiencia vivencial: los participantes juegan vendados, en primera persona, y experimentan en carne propia qué significa confiar sin ver. Finalmente, la traducción científica: Lucía Prado, psicóloga del trabajo y especialista en neurociencias aplicadas al liderazgo, transforma la emoción generada durante la jornada en herramientas concretas y accionables para el día siguiente en el trabajo.

El eje narrativo de la propuesta es que antes del resultado está el vestuario: es ahí donde se construyen la confianza, la cultura y la mentalidad que hacen ganar a los equipos.
