“Hacer eventos para todas las personas”: la convicción que guía a Explozion

Conversamos con Leandro Mariezcurrena, co-director ejecutivo de Explozion, una productora que desde hace una década viene impulsando una manera de hacer eventos atravesada por la accesibilidad, la diversidad y la inclusión. Reconocida con el Premio FLOR a la diversidad en la categoría PYMES, la organización se destaca por integrar estas miradas de forma transversal, tanto en el diseño de sus propuestas como en la conformación de sus equipos.

– ¿Qué significa para Explozion pensar un evento desde una perspectiva accesible e inclusiva?

Pensar un evento desde esa perspectiva para Explozion es pensarlo desde la base. Cuando diseñamos un evento ya desde los inicios lo hacemos parándonos desde esa mirada.

El primer evento que nos llegó, allá por el 2016, fue con una cámara de turismo para celebrar el Día del Turismo Universal. Ya eso nos acercó a la dimensión de la accesibilidad y la diversidad. Si bien cada quien venía de espacios donde esto ya circulaba, no lo habíamos palpado tan concretamente. Y realmente fue algo que nos prendió fuego, que nos interpeló mucho y decidimos abrazar. Dijimos: tenemos que hacer todos los eventos con esta mirada.

A veces se puede más, a veces menos, dependiendo también del contexto, el cliente, el proyecto. Pero es algo que para Explozion es vital: pensar un evento de esa manera nos acerca al objetivo madre que tenemos, que es hacer eventos para todas las personas, que cada persona los pueda disfrutar con la mayor autonomía posible, y donde todas puedan realmente sentirse alojadas y plenas.

– ¿Y qué buenas prácticas implementan para eso, por ejemplo?

Empezamos por la comunicación, para que sea lo más accesible posible. Y después se pueden ir implementando distintas herramientas. Sabemos que es algo escalonado.

Desde ya, nuestros equipos siempre son diversos: hay personas con discapacidad, personas de diversas culturas, identidades y sexualidades. Y cuando estas personas creamos los eventos ya se van poniendo en funcionamiento todos los ejes de la diversidad.

Hemos podido hacer eventos con planos hápticos (NdeR: representaciones táctiles de espacios arquitectónicos diseñadas para personas con discapacidad visual), con interpretaciones en lengua de señas, audiodescripciones, con personas con discapacidad trabajando a nivel técnico, a nivel de creación y de asistencia de producción.

Siempre vamos intentando elevar la vara para que los eventos sean más inclusivos. Hay veces que se puede más, hay veces que se puede menos: entendemos que esas son las reglas del juego y que no es lineal. Sabemos que tenemos que ir construyendo esa demanda. Muchas veces los clientes no tienen en claro qué son los eventos inclusivos y accesibles porque es algo muy innovador. Y es importante que comprendan que la calidad va a seguir siendo exactamente la misma, con un valor agregado que viene con todo esto.

– ¿Qué impacto ven que generan en las audiencias este tipo de miradas incorporadas en la gestión de los eventos?

En general el impacto es muy positivo. Para quienes no se lo esperan, se genera una sorpresa. Lo vemos en las caras, en el feedback que nos dan al finalizar. Te das cuenta de que hay algo que se mueve, un sesgo que cambia, un prejuicio que se corre un poco por lo menos. Muchas veces se encuentran con servicios de muchísima calidad, de estándares internacionales.

Por ejemplo, cuando hacemos eventos en hoteles y caemos con nuestros equipos y nuestras propuestas, a veces nos miran con un poco de duda. Y después cuando ven el desarrollo del evento, cómo salió todo y lo feliz que quedó el público, te das cuenta de que hay algo ahí muy sorprendente.

– Ya cuentan con 10 años de experiencia: ¿cómo vieron que fue evolucionando la mirada sobre la diversidad, equidad e inclusión en la producción de eventos a lo largo de este tiempo?

Ha cambiado muchísimo. Hace 10 años eran muy contadas las personas que podían llegar a abordar algo de esto. En un principio trabajábamos mucho en que los clientes pudieran dimensionar de qué estábamos hablando y entender que había un valor agregado.

Las organizaciones internacionales fueron las que nos dieron una escucha un poco más activa y permeable al principio. Con el paso del tiempo se fue modificando la situación: empezó a articular la discapacidad con la diversidad sexual, también entró la generación Silver. Ahí se allanó un poco el camino y pudimos concentrarnos en amplificar nuestros equipos y presentar propuestas sin tener que estar explicando qué es un chaleco sensorial, un plano háptico o por qué es importante tener personas trans pensando creativamente un proyecto.

Hoy estamos volviendo a tener que explicar el valor que tienen estas cuestiones, principalmente en estos últimos dos años, pero bueno, no es lo mismo trabajar acá en Argentina, que en Chile, Colombia, o México. Cada país tiene su estadio y cada cual está en un proceso muy puntual. Entonces eso nos fue dando un termómetro para entender que cada lugar se encuentra en un momento determinado y que hay que ir con mucha sensibilidad para proponer algo que sea estratégico para el momento que se está viviendo, porque si vas con algo completamente disruptivo podés generar el efecto contrario, que no se entienda y ese proyecto no avance. Así que trabajamos mucho en construir esa demanda y que las propuestas sean realmente identitarias del momento que vive cada organización, cada municipio, cada ciudad y cada país.

– Hablemos de los Premios FLOR: el año pasado fueron reconocidos en la categoría PYMES. ¿Qué significó este hito para ustedes?

La verdad nos sorprendió muchísimo y nos costó un par de días tomar noción de lo que había pasado. El premio es un mimo para quienes venimos remando y entendiendo que realmente hay algo muy genuino en todo esto.

Todo este tiempo hemos hecho un gran esfuerzo, no solamente hacia afuera con los clientes sino hacia dentro. Muchas horas de estar capacitándonos, de charlas, de videollamadas con equipos, con proveedores para entender por qué es tan importante que un equipo técnico incorpore personas trans, o personas no binarias, o mujeres en sonido, por ejemplo, que en general son muy pocas.

Fueron muchos años, mucho tiempo y mucha plata invertida también. Entonces un reconocimiento así de una fundación como FLOR fue una felicidad total que nos puso en el compromiso de seguir redoblando la apuesta.

– ¿Qué creen que fue lo que valoró el jurado?

Creo que lo que pudo haber valorado es que no hay instancia en Explozion que no esté atravesada por la diversidad. Realmente nos lo tomamos con una seriedad y un compromiso muy grande. Sistematizamos nuestro trabajo, se realizan revisiones, tenemos un comité de diversidad y grupos de afinidad, todo está muy atravesado por la diversidad.

Creo que también haber sido un poco caballito de Troya con algunas empresas, como por ejemplo automotrices -empresas que en un 80% están masculinizadas-, haber podido hacer propuestas que pasen todas las instancias de evaluación, plasmar proyectos que hablen directamente de la diversidad, y ver a operarios de una fábrica automotriz interactuando con todo ese contenido… eso habla de que, más allá de las propuestas, a nivel interno la diversidad está realmente en nuestro ADN.

– ¿Qué mensaje le darías a otras productoras que todavía no incorporaron la accesibilidad y la diversidad en los eventos?

Que es un camino hermoso, que te llena de satisfacción y de desafíos, pero que también te dispara la creatividad a otros niveles. Como grupo humano y como grupo laboral siempre hizo que nos acercáramos mucho más. Creo que trabajar en esto hace que te conozcas de otra manera, que conozcas a tu organización en otro terreno, y que ahí seguramente encuentres más posibilidades, incluso otras unidades de negocio.

La sociedad necesita espacios más equitativos, más sensibles, más amorosos, más respetuosos, más accesibles para las personas. Es algo que la sociedad nos demanda. Entonces, alentaría a otras productoras a explorar el camino de la diversidad, porque seguramente se van a encontrar con cosas espectaculares y eso va a hacer que crezcan como organización.