# 7 desafíos de diversidad e inclusión para 2024

- Link: https://diversanoticias.com.ar/opinion/7-desafios-de-diversidad-e-inclusion-para-2024/
- Published: 2024-01-29T13:32:10-03:00
- Author: Diversa

![](https://diversanoticias.com.ar/wp-content/uploads/2024/01/Laura-Gaidulewicz-
copia.webp)

**_Por Laura Gaidulewicz, Fundadora y CEO de Binden Group. Publicado originalmente
en _**[**_#ContandoMujeres_**](https://www.linkedin.com/pulse/7-desafios-de-diversidad-e-inclusi%2525C3%2525B3n-para-2024-laura-gaidulewicz-wemrf%3FtrackingId=RFfhgCdqSEafgu3QIPMZYg%253D%253D/?trackingId=RFfhgCdqSEafgu3QIPMZYg%3D%3D)

Las empresas cada vez toman mayor conciencia de que la diversidad e inclusión deben
ser incorporadas como un “driver” del negocio.

El esfuerzo sostenido de los ERG y responsables de DEI, que en muchos casos han 
tomado esta agenda sumándola como un extra a sus responsabilidades, ha sido un importante
motor de los avances logrados en estos años.

Sin embargo, si hacemos una radiografía de la mayor parte de las empresas hoy, vemos
que **las iniciativas están generalmente desarticuladas, cuentan con bajo presupuesto,
y pocas veces logran el compromiso e involucramiento genuino de la Alta Dirección**,
como suele suceder con aquellas cuestiones que las compañías abordan más por cumplimiento
que como un objetivo que impacta en su bottom line. Esto puede llevar a un estancamiento,
sobre todo en un contexto altamente demandante para los negocios como el actual.

¿Cuáles son entonces **los principales desafíos** que deberíamos tener en cuenta
para no bajar los brazos o estancarnos este 2024? Comparto los siete que considero
claves.

**1. Mantener el trabajo remoto y la flexibilidad horaria**

En este último año, con la plena vuelta a la normalidad, las empresas paulatinamente
han ido reduciendo los días de home office; o de hecho, se han ido disolviendo por
la priorización de la dinámica presencial. Esto, como lo demuestran diferentes investigaciones,
impacta en la retención de grupos subrepresentados; entre ellos, las mujeres.

**El trabajo remoto y la flexibilidad horaria son dos aprendizajes de la pandemia
que deberían reforzarse. **Para eso es importante entrenar a quienes lideran en 
el manejo de equipos que tienen agendas de presencialidad diferentes para que el
no estar en la oficina no sea una desventaja (por ejemplo, por no acceder a decisiones
que se toman en un almuerzo o en un encuentro informal). Además, implica incorporar
recursos a la hora de gestionar las personas que ayuden a quienes trabajan de manera
remota a sentirse parte de la organización.

**Mantener y profundizar condiciones de trabajo que facilitan gestionar la diversidad**
debe ser un eje de la agenda de diversidad e inclusión 2024.

**2. Incorporar nuevos objetivos para incrementar los grupos subrepresentados**

La incorporación de mujeres en todos los niveles de las compañías ha sido, y sigue
siendo, uno de los objetivos principales de los planes de diversidad e inclusión.
Esto ha provisto aprendizajes que pueden ser útiles, en muchos casos, para la incorporación
de otros grupos subrepresentados.

En los últimos tiempos ha habido una mayor conciencia sobre las diversas identidades
y expresiones de género, adoptando las empresas prácticas inclusivas como, por ejemplo,
brindar a las personas acceso a baños neutrales en cuanto al género o incluir beneficios
de salud para las personas en transición. También ha habido esfuerzos por sumar 
personas con discapacidad. En ambos casos, en la mayoría de las empresas se trata
de esfuerzos puntuales y la presencia de personas de estos grupos sigue siendo casi
nula en términos de porcentaje de la plantilla.

**Tomar como eje aumentar la participación de grupos subrepresentados, más allá 
de los desafíos que implica en términos culturales, es el primer paso para vencer
las resistencias que conlleva el cambio en la conformación de los equipos de trabajo.**
Por este motivo, plantear objetivos desafiantes en términos de incorporación debería
ser parte de la agenda 2024.

**3. Tomar mayor consciencia sobre el impacto de la discriminación, la violencia
y los sesgos.**

En tiempos de alta fragmentación social, la discriminación y la violencia aumentan,
y no quedan puertas afuera de la empresa. Quienes lideran deben estar preparados
para dar respuesta, siendo conscientes de dónde están los mayores riesgos.

Por otro lado, **la incorporación de grupos subrepresentados ponen en primer plano
sesgos y prejuicios inconscientes, caldo de cultivo de las microagresiones cotidianas
y naturalizadas.** Aprender a gestionarlas es clave, tanto porque pueden escalar
a otras formas de violencia, como por lo dañino de su efecto acumulativo.

También **la convivencia generacional inédita que se da en la actualidad en las 
empresas aumenta las tensiones propias de la diversidad** que es necesario abordar.

El trabajo sobre estas cuestiones propias de la transformación cultural a nivel 
individual y organizacional que requiere gestionar la diversidad es otro foco importante
a tener en cuenta en el 2024.

**4. Ajustar objetivos y métricas**

Sabemos que más diversidad en una empresa no necesariamente equivale a más equidad
e inclusión. Si bien los esfuerzos por la diversidad pueden aumentar, no siempre
ocurre lo mismo con los esfuerzos por la inclusión. **Incorporar objetivos claros
en este punto, integrándolos a la evaluación del desempeño y desarrollo de las personas
y sus incentivos**, es un paso clave para acompañar el cambio cultural.

También es importante **incorporar indicadores que vinculen la diversidad e inclusión
con los resultados económicos del negocio**, ya que contribuye a que se haga carne
en la compañía, a que haya mayor involucramiento de la Alta Dirección y a que deje
de ser una responsabilidad que va en un carril paralelo a lo que es “importante”
y a la que se le dedica tiempo libre.

Revisar el tablero de comando de DEI con lentes de negocio es una prioridad a considerar
en 2024.

**5. Apoyar la salud mental de los empleados como parte de las políticas de DEI**

La plena vuelta a la normalidad que tuvo lugar en 2023 ha permitido que las empresas
empiecen a tomar consciencia de que **la salud y el bienestar son un eje central
a considerar en la gestión de los equipos de trabajo**, más allá de la pandemia.

**Tener en cuenta las necesidades específicas de los grupos subrepresentados** es
parte de la agenda de diversidad e inclusión. Esta debe contemplar no solo una revisión
de las políticas y prácticas con esta perspectiva, sino **la formación de quienes
lideran para promover entornos saludables.**

El 2024 es una gran oportunidad para abordar este camino, ya que es fundamental 
para la prevención de la violencia, para mejorar la calidad de vida de las personas
tanto en el trabajo como fuera de él y para el desempeño de los equipos.

**6. Dar un paso más allá del tokenismo**

**La diversidad y la inclusión son mucho más que contratar a una persona con discapacidad
o incluir a una mujer en un panel lleno de hombres**. Si bien, desde mi punto de
vista, conmemorar el Día de la Mujer o desplegar la bandera del orgullo en junio
puede ser el primer paso, también es cierto que muchas empresas pueden estar en 
condiciones de dar un paso más.

Articular las acciones, fortalecer su vínculo con el negocio, profundizar en el 
la transformación cultural tiene que convertirse en una prioridad para evitar estancarse.**
Si el tokenismo es la práctica instalada, entonces está destinada a desaparecer 
en el corto plazo.** Este es el mayor riesgo que veo hoy en las compañías, sobre
todo cuando les va a tocar enfrentar desafíos muy importantes en lo económico-financiero.

Ahora es el momento de que las organizaciones sean más conscientes e intencionales
sobre sus objetivos y estrategias de diversidad e inclusión, ya que si lo hacen,
puede apalancar los resultados de negocio en vez de ser un gasto destinado a hacer
lo políticamente correcto.

**7. Fortalecer los conocimientos en diversidad e inclusión de los equipos DEI**

Como decía al inicio, mucho de lo avanzado en las empresas se fue realizando con
personas que, por sentirse interpeladas por la agenda asumieron la responsabilidad
de llevar adelante diferentes iniciativas, con mayor o menor apoyo de la Alta Dirección,
surfeando las resistencias propias de la transformación cultural que involucra y
aprendiendo sobre la marcha.

Muchas de estas iniciativas contaron con apoyo experto externo, lo cual generalmente
permite ir apuntalando el aprendizaje de los equipos internos a partir de las experiencias
que van transitando y las herramientas que van incorporando. No obstante, **para
profundizar lo hecho y seguir avanzando en esta agenda, la formación sistemática
de referentes internos es fundamental.**

**Contar con referentes internos especializados permite una toma de decisiones más
eficaz, aun cuando se recurra a soporte externo para el desarrollo de los proyectos.**
Por eso es una de las prioridades que deberían contemplar las empresas para el 2024.
Tanto las que ya iniciaron el camino como aquellas que están empezando a recorrerlo.

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